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Zona Arqueológica de Ihuatzio.

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El estado de Michoacán fue hogar de una de las civilizaciones prehispánicas más importantes de Mesoamérica, una cultura guerra, ancestral y poderosa, hablamos de los purépechas.

Está civilización se extendió por gran parte de lo que ahora es Michoacán, y dejó huella de distintas maneras, sin embargo, quizá la más impresionante, es su arquitectura monumental.

Algunos de los centros ceremoniales que construyeron perduran hasta nuestros días, como los de Tzintzuntzan, Tingambato, San Felipe e Ihuatzio, entre algunos más.

En esta ocasión les hablaré sobre Ihuatzio, hoy comunidad perteneciente al municipio de Tzintzuntzan, sin embargo, no siempre fue así, y este lugar está lleno de historia.

Ihuatzio significa “En la casa del Coyote” o “Lugar de Coyotes”. La presencia humana ha sido documentada desde el siglo X al siglo XIII por pobladores de origen náhuatl hasta la llegada y desarrollo de la cultura purépecha entre el año 1200 a 1530 d. C.

Ihuatzio fue una de las principales ciudades con poder político del Estado Purépecha antes de la Conquista española. Su importancia se debe a que en dicho periodo hubo una división del señorío, su gobernador supremo, Tariacuri, al ser un longevo gobernante segmentó el señorío en tres partes, cada una correspondiente a sus dos sobrinos y su hijo. La división se efectuó de la siguiente manera, a Tangaxoan le dio Tzintzuntzan, a Hiripan se le dejó Ihuatzio y a su hijo Hiquingare le fue asignado Pátzcuaro.

La Relación de Michoacán nos narra que después de la repartición del señorío y a la muerte de Tariacuri, Ihuatzio se convirtió con Hiripan a la cabeza, sin embargo, con el paso del tiempo, el máximo poder político, regresó a Tzintzutzan.

Los vestigios arqueológicos de Ihuatzio actualmente son un sitio obligado para los turistas y los apasionados por la historia de Michoacán. Este sitio hace alusión a una Plaza de Armas, en la cual, en su interior permanecen dos grandes “montones de piedra” conocidas como “yácatas” en purépecha.

Dicho recinto abarca una superficie aproximada de 1.7 kilómetros cuadrados, era un espacio ceremonial, donde se efectuaban rituales y festividades, su forma rectangular y su nivelación lo convierten en un lugar ideal para múltiples celebraciones. Probablemente la Plaza de Armas de Ihuatzio, también fue escenario de otras actividades como el comercio o el juego de pelota.

Durante su época de mayor esplendor el área nuclear de Ihuatzio abarcó aproximadamente 150 hectáreas en donde mediante exploraciones arqueológicas se han identificado 84 estructuras, de las cuales sólo se han expuesto 7.

Sin duda es un sitio arqueológico que debes visitar, te va a encantar conocer más sobre los pueblos prehispánicos que habitaron el lugar, y en cuyas obras se puede ver la gran fuerza que tenían, y que, en su recuerdo, retando al tiempo, se mantienen orgullosos sus monumentos.

Descubre Michoacán, descubre su historia y sus tradiciones y… ¡¡Vive tu Aventura!!

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