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LOS NIÑOS VOTARÁN ESTAS ELECCIONES 😱 | José Izguerra

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“Los malos gobernantes son elegidos por los buenos ciudadanos que no votan.”
George Jean Nathan

Me encantaría debatir contigo sobre el voto infantil, porque aunque hoy nos parece igual de absurdo que el voto femenino para la sociedad machista del siglo XX, sería un buen ejercicio democrático. Pero no es a donde quiero llegar.

Digo que los niños votarán en estas elecciones porque ninguna contienda electoral está diseñada para nuestro lado lógico, racional o analítico. Las campañas políticas nos tratan como niños y antes que todo, se dirigen a nuestras emociones. 

Cada que hay elecciones escucho a tantas personas decir cosas como: “no dan argumentos, no tienen propuestas, hablan igual que desde hace años, no dicen nada, no debaten con seriedad…” y muchas más (seguro has escuchado otras). Y lo único que pienso es, pero ¿cuándo lo han hecho? 

Y no creamos que es algo exclusivo de México, porque nos encanta menospreciarnos o tomar como pretexto de todos los males del país a la política. Si miras a EE.UU. con sus montajes políticos, o a varios países de Europa llenos de mensajes vacíos, verás que pasa en otras latitudes del mundo. 

Esto sucede por tres cosas principalmente.

1. Hablarle a la audiencia como si tuviera 10 años

Esta es una técnica de propaganda que ha sido aplicada desde muchos años atrás. Increíblemente, en el cerebro de las personas a las que se les habla como infantes, les da por ser sumisos de pensamiento o economizar sus ideas. Con esto me refiero a que, quien emplea esta técnica, hace que quien los escucha, no analice, no realice proceso de debate ni sienta necesidad de poner en duda lo dicho. 

2. La mente decide mayoritariamente basada en sentimientos

El axioma cuatro de la imagen pública (Gordoa, 1999), profesa lo que tanto nos cuesta aceptar como sociedad: que decidimos más con las entrañas que con el raciocinio. Elegimos pareja por cosas que sentimos, por “ese no sé qué”. Compramos un objeto sobre otro por buscar prestigio, por melancolía o por compensar baja autoestima. Decidimos nuestra carrera por aquello que nos gusta hacer, no por referentes racionales de capacidades, habilidades o el posible campo laboral. Y así con todo, incluyendo por supuesto, votar. El voto se sustenta en situaciones como: “me late”, “creo en él/ella”, “parece buena persona”, “no tiene finta de lo mismo”, “yo siempre voto por el partido que mi familia acostumbra votar”, “ese candidato sí le va a mochar las manos a los ladrones”. En cualquier caso, por emociones. Es mucho más evidente en la postura en contra: “no votaré por ese partido conservador”, “esos candidatos sólo roban”, “¿en qué piensan los que votan por fulano?”. Sentimientos y no racionales. Lo que sienten o perciben y no estadísticas o datos duros. 

Imagen de “El Bronco” recuperada de ContraRéplica

3. Todos los argumentos por los cuales no votan los niños

Te mentí, sí quiero debatir sobre el voto de los niños. Los principales argumentos para negarles el voto, son:

•No sabrían decidir con certeza entre un candidato y otro

•Son influenciables por los adultos  

•Se les dificultaría comprender las propuestas de los candidatos

•Es un impedimento que no puedan entender conceptos abstractos como democracia, izquierda o derecha, política 

Y aquí es donde todos nos reímos. Todos esos argumentos son perfectamente atribuibles a los adultos. Veamos. 

Los adultos tampoco decidimos con certeza entre un candidato y otro. Ya dijimos que nuestra elección se fundamenta en sentimientos, pocas personas evalúan las proposiciones de los aspirantes políticos. Además es innegable que cuando los políticos exponen sus promesas dicen cosas como “frijol con gorgojo”, “el nuevo PRI”, “…un peligro para México” o aparecen rezando con la virgen de Guadalupe de fondo. Puras emociones.

Decir que los niños son influenciables tiene su fundamento; pero los adultos lo son también. El que por tradición familiar vota por un partido, está influenciado por sus congéneres. Los que votan por los partidos conservadores, influenciados por sus creencias religiosas y estilos de vida. Los que votan por la izquierda, influenciados por apegos a sus historias de vida e ideología. Y en general, los votantes están influenciados por los bombardeos de publicidad. Los spots políticos que vemos y escuchamos en época de elecciones, (reitero) no proponen, solamente hablan de sí mismos como la mejor opción o hacen guerra sucia contra algún opositor. 

Por su parte, tampoco para los adultos resulta sencillo comprender las propuestas de los políticos, porque jamás (o casi nunca) las mencionan, ni en debates, ni en spots, ni en entrevistas. Incluso es necesario ir a buscarlas a sus páginas oficiales. 

Tampoco se puede decir que todos los adultos entendemos los conceptos abstractos. E incluso, me atrevería a decir que los niños, por su constante estado de creatividad e ingenio, son más capaces de pensar cosas fuera de la caja, cuando para todo el mundo deben llevar un orden lógico. 

Así pues, te dejo el veredicto final a ti. ¿Qué piensas? ¿Por quién votarán los niños estas elecciones?

Fuentes:

Gordoa, Víctor, El poder de la Imagen Pública, México, Ed. EDAMEX, 1999, 269 pp.

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