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LA HISTORIA DESCARRILADA

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La Historia se respeta, así lo dice la Dra. en Historia Josefina Zoraida Vázquez, si bien no es una ciencia exacta, eso no debe ser justificante para modificarla a conveniencia sin ningún sustento, solo por el simple gusto de mostrar una total falta de preparación.

Cuando uno viaja,  busca que la experiencia sea placentera en todos los sentidos, que seas bien atendido, que la comida sea lo que tu hayas pedido etc., pues así es con los Recorridos Turísticos. A menudo quien visita un destino turístico necesita de un profesional altamente capacitado que conozca los atractivos culturales, históricos, patrimoniales etc., de dicho sitio y que además este profesional tenga cualidades y habilidades para poder transmitir la información, pero de una manera fidedigna, un guía de turistas es la cara de un país, un Embajador, que debe transmitir de una manera veraz la historia del sitio que está recorriendo.

¿Por qué señalo esto? Porque desafortunadamente es un mal endémico no solo en Michoacán, sino de todo el país, la existencia de Guías Piratas con muy poca o escasa preparación académica, que desinforman a sus guiados al darles datos incorrectos sobre hechos pasados en la ciudad, por dar algún ejemplo, en Morelia, se escucha que un edificio que es ampliamente conocido, del cual se sabe su función desde el tiempo de su fundación, lo conviertan en una cárcel, descontextualizando totalmente la historia, si fuera este dato solamente diríamos, bueno, se equivocó, pero si es una constante en su recorrido el falsear la información entonces esto se convierte en un problema, porque así como hay gente que no conoce en su mayoría los datos de la ciudad que visita, habrá otros que sí y que cuestionen lo que se les informa.

Para explicar el Patrimonio y la historia de un lugar tienes que conocerlo, haber hecho un scouting previo, mínimo haber leído algunas fuentes, incorporar algún dato anecdótico, no como relleno, si no como herramienta para conservar el interés.

Si bien no es importante memorizarte como perico datos, fechas, nombres etc., mínimamente apréndete que fue lo que sucedió para no decir con plena seguridad que Miguel Hidalgo estuvo preso en Valladolid, “por lo de sus hijos”, pero se fugó o como escuché alguna vez, que la Conspiración de Valladolid se llevó a cabo en San Nicolás, o que el Barrio de San José era habitado por los Mulatos porque se encontró un San José con un niño Jesús Mulato, lo que sería una rareza en el arte.

Así como esas perlas, he escuchado sobre la arquitectura de algunos edificios que si ecléctico, que si es neobarroco, que edificios de cuatro pisos en el siglo XIX en Tlalpujahua, que el Papa regalaba Bulas para que visitaras una Iglesia porque estaba lejísimos de la ciudad, o que, si una mina fue expropiada por Lázaro Cárdenas, o que si las caras plasmadas en algún mural son de los hijos de algún político o artista (eso sucedió en Veracruz), que si los restos de Morelos están en su estatua etc. ¡¡Son datos que no se deben difundir porque son falsos!!

Esto no es broma, lo he escuchado hasta en conferencias, por lo que insisto en la preparación constante, uno no tiene la verdad absoluta, ni yo, y la Historia va cambiando, pero de eso a inventarte cosas, no es válido.

El ser guía de Turistas no es una cuestión de porque me gusta pasear o hablar, el verdadero guía Certificado, sea Nom 08 o 09, se forma en un Diplomado avalado por la Secretaria de Turismo Federal, por el término de un año, cursa doce materias, aparte el inglés de alguna institución avalada por SECTUR y primeros auxilios. Y también de que conoce la legislación vigente sobre la guianza.

Al término del Diplomado se sigue capacitando a través de Cursos, Talleres, Seminarios, ahora webinars etc. Con el objetivo de brindar un servicio de excelencia y profesional. Un verdadero guía no se forma en cursos patitos de tres o cinco meses, con un costo elevadísimo, al final la mala preparación se reflejará en el pésimo servicio que brindan, falseando la información, o bien poniendo en riesgo la seguridad de los guiados cuando son de naturaleza.

Por eso considero que es de suma importancia que las autoridades Federales y Estatales intervengan para frenar a tanto pirata, que solo obstaculiza la labor del verdadero guía preparado.

A iniciativa de la Lic. Rosalba Coria Calderón presidenta de la Asociación de Guías de Turistas Certificados de México (Aguiturmex) y del Licenciado Gabriel Chávez Villa, ambos con gran experiencia de  varios años en el sector turismo, se encomendó a los entonces estudiantes del Diplomado en la formación de Guías de Turistas, en las materias de Legislación Turística y Cultura Turística, Maricela Cuevas Quiroz, Jesús Rauda Velázquez y una servidora, redactaran el Código de ética y buenas prácticas de los guías de turistas, cuyo objetivo, era generar un marco de mejores prácticas del guía de turistas con todas sus implicaciones.

Igualmente busca ser una guía, una referencia y un apoyo para la labor profesional del guía de turistas desde un aspecto ético, así como proporcionar lineamientos que normen la conducta de los guías y auxilie a tener presente en el trabajo la Misión y Visión del Guía de Turistas. Lo anterior, para contar con guías no solamente competitivos, además muy bien capacitados

Este Código se llevó un año en su elaboración con asesoría de un abogado y fue presentado en el Congreso Nacional e Iberoamericano de Guías de Turistas con sede en Morelia en 2020.

Considero que es importante que se dé a conocer este Código y sea seguido por los guías, así como es fundamental que los que se dediquen a ofrecer estos servicios se capaciten constantemente, no se ponga pretexto por la pandemia, ya que por ejemplo la Licenciada Rosalba Coria Calderón, presidenta de Aguiturmex, generó una serie de Webinars y cursos en línea con el lema de Encerrados pero capacitados, en los que se habilitaron guías de todo el país, asimismo Sectur Federal a través de su Instituto de capacitación constantemente ofrece cursos.

Así que a poner manos a la obra y a dejar de descarrilar la Historia.

El Hijo olvidado de Morelia

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Los ciudadanos tienden a tener una memoria histórica selectiva o muy corta, desde muy temprana edad, se les ha grabado casi casi con fuego, que hay hombres que merecen el titulo de héroes inmaculados que deben ser reconocidos y elevados a los altares de la Historia y de la gloria perenne; por el otro lado están los villanos, llamados traidores, proscritos de cualquier mención digna en los Anales de la Historia, borrados de la memoria colectiva, y objeto de continuas denostaciones.

Se nos olvida que en ambos bandos hay simplemente hombres de carne y hueso, con virtudes y defectos como todos, que en su momento les tocó jugar un determinado papel en la historia

Pues bien, uno de estos llamados villanos es Agustín Cosme Damián de Iturbide y Aramburu, a quien la historia de bronce lo ha señalado continuamente como traidor, provocando actos controvertibles como el caso de ciudad de Padilla Tamaulipas, lugar de su muerte, que fue destruida con la justificación de la construcción de una presa, o que en 1921 el nombre de Agustín de Iturbide que se encontraba junto con los otros nombres independentistas en la cámara de Diputados fue arrancado y relegado.

Presa Padilla, Tamaulipas.

Su misma ciudad de nacimiento lo ha olvidado, arrancando casi cualquier vestigio de su existencia, como si con ello se lograra borrar su trayectoria.

En su casa natal ubicada en la calle de Valladolid 71, en el centro histórico de Morelia, por cierto, donde ahora se encuentra una tienda de ropa; ha desaparecido la placa que indicaba ese hecho.

Como consta en la partida de bautizo que se encuentra en el Archivo Histórico del Sagrario Metropolitano, Agustín Cosme Damián de Iturbide y Aramburu ve la luz un 27 de septiembre de 1783, fue bautizado por el Canónigo de Catedral José de Areguí, tío de su papá, un primero de octubre de ese mismo año, hijo legítimo de José Joaquín de Iturbide y María Josefa de Aramburú.

Acta de Nacimiento de Agustín de Iturbide

Parece que los edificios señoriales de Morelia solo nos refieren los pasos de Morelos o de los Michelena o del propio García Obeso. Han olvidado, por ejemplo que en la Iglesia de San Agustín, en la que se encuentra sepultado Fray Diego Basalenque, a este se le pidió que intercediera para el nacimiento del niño Iturbide, y que gracias a eso pudo nacer sano; llevando como agradecimiento el nombre de Agustín, o en el mismo Seminario de San Pedro hoy Palacio de  Gobierno,  en el que estudió Morelos, Iturbide igualmente estuvo un tiempo antes de ser militar , aunque nunca cruzaron caminos, también se ha olvidado que una casona señorial fue testigo del momento más importante en la vida de cualquier ser humano, la petición de mano de Ana María Huarte, hecho que se consumó más tarde un veintisiete de febrero de 1805  en la Catedral de la entonces ciudad de Valladolid, en donde se presentaron el entonces Alférez Agustín de Iturbide de 21 años y Ana María Josefa Ramona Nepomucena Marcelina Huarte Arrivillaga y Muñiz de Sánchez de Tagle de 19. El templo de San José donde se dice que Agustín de Iturbide iba a pedir por sus tropas,  como lo consigna en su diario militar, en fin mudos testigos del andar de este Vallisoletano, aunque ya pronto hablarán de este hecho gracias a una Ruta Turística ya registrada, que pronto verá la luz.

Al detonar el movimiento armado de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla invitó a Iturbide  a unirse a la causa, ofreciéndole un grado militar, lo que este rechazó rotundamente.

Ya desde la posición de las fuerzas realistas, combatiría a José María Morelos y a Vicente Guerrero.

Tras diez largos años de guerra, era de esperar que se inspirara un cierto anhelo de paz, lo que solo se efectuaría, si se lograba conciliar ambos frentes, por lo que Iturbide de manera diplomática, a través de cartas invita a Guerrero y a otros jefes de ambos bandos a formar un Plan para acabar con la guerra, con lo que formaría posteriormente el ejército Trigarante.

En 1821 culminó por fin la lucha, con la firma del Plan de Iguala, en el que se proclamaban tres garantías: La supremacía de la Iglesia Católica, la independencia de México y la igualdad de derechos para españoles y para las demás castas. Como se puede observar en los documentos que anexo.

Y cuya copia se encuentra en Estados Unidos junto con algunos otros documentos, resguardados a petición de la Viuda del Nieto de Iturbide, tal vez me oiga chocante, pero a mí me gusta ser clara, afortunadamente no están en manos de los acaparadores de la Historia, de esos investigadores que no comparten sus fuentes, que se apropian de los documentos como algo suyo, sin reconocer que son Patrimonio de todos.

Bueno regresando a Iturbide, finalmente día 27 de septiembre de 1821 el Ejército Trigarante entra triunfante en la Ciudad de México, con lo que se declaró la consumación de la Independencia. El nuevo representante del Rey de España, Juan O’Donojú, firmó los Tratados de Córdoba, por el que se reconocía la Independencia de México. Un día después de este acontecimiento se integró la Junta Provisional Gubernativa que eligió por unanimidad a Agustín de Iturbide como su presidente. El 25 de febrero de 1822 se eligió un Congreso Constituyente, pero un motín en ese mismo año, lo proclamo Emperador, aunque como es de todos conocido, se ve obligado a abdicar, salir del país y exiliarse en Europa, primero en Liorna, trayecto que duró 83 días, sin detenerse en ningún puerto.

Un documento que también está en Estados Unidos refiere que durante el viaje, hubo un intento de asesinato contra el Emperador y su hijo, esto mediante un licor obsequiado por un cura, que inclusive persiguió a Iturbide por Europa; afortunadamente no había tomado más que un poco de aquel veneno, curándose con aceite, el Capitán del barco se negó a detenerse para que Iturbide y su hijo recibieran atención médica, pero se curaron con dicho aceite.

Posteriormente en esos apuntes el testigo consigna el regreso de Iturbide a México, por noticias de una intervención de España en el país, pero no fue escuchado por el Congreso. Un militar que lo acompañaba apellidado Benestri le decía que pidiera tres días de plazo para que lo escucharan, pero Iturbide se negó Esto ya está resuelto y no hay que pensar sino en morir, fueron sus palabras.

Finalmente fue aprehendido, y conducido a Padilla, donde se realizó un juicio con muchas anomalías, fue sentenciado a pena de muerte, a cuya cita acudió resignado, repartió monedas entre los soldados que lo iban a fusilar, dirigió una última mirada a su alrededor expresando veré por última vez al mundo, no quiso que le ataran los brazos, el mismo se vendo los ojos, se hinco y recibió las descargas en su cabeza y cuerpo, se le trasladó a un cuarto y posteriormente se le dio sepultura sin ponerlo siquiera en un cajón.

Este testigo refiere que incluso la tropa se repartió sus prendas, ya que el llegó a ver a un soldado usando las botas de Iturbide.

El padre López fue el encargado de notificarle a Ana Huarte, quien estaba embarazada, la noticia, el General Garza ordeno la salida del país de todos los que acompañaban a Iturbide, menos Benestri a quien se le formaría juicio militar, condenándosele a destierro, aunque posteriormente años más tarde se suicidó en Saltillo.

Este testigo se quedó en el país por la amnistía de 1825, el resto de los acompañantes salió rumbo a Estados Unidos, donde Ana Huarte daría a luz.

Debemos recuperar nuestra memoria histórica, dejar de lado la historia oficial y darle su lugar a este personaje. No elevarlo a los altares ni decir que fue un Santo, más bien como yo señalaba un hombre con vicios, defectos y virtudes como todos, que nos lego la bandera que hoy tenemos.

Michoacán en la mirada de José Rubén Romero

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Agonizaba el siglo XIX, en un pintoresco pueblo michoacano llamado Cotija de la Paz, un veinticinco de septiembre de 1890, veía la luz uno de los novelistas mexicanos más importantes del siglo XX, José Rubén Romero.

Para este escritor la provincia mexicana y particularmente la michoacana, serán el eje principal en sus obras; dejando en ellas una impronta única. El siempre recordaba la frase del escritor francés, Francisco Mauriac,” Un artista sin comunicación con la provincia, estará privado de la comunicación con lo humano. Por eso podemos afirmar que Romero fue muy afortunado al nacer en la provincia, y provenir de una familia provinciana. Su inspiración será siempre el terruño, al que recordaba con añoranza, cuando este se encontraba en el extranjero ocupando cargos públicos.

En todas sus obras el escritor alternará el paisaje geográfico con el humano, con gran viveza, nos da pinceladas de aquellos lugares de su infancia y juventud, el mismo será protagonista de aquellos relatos; alternando con los habitantes de esos lugares. Empleando un lenguaje sencillo con gracia y picardía, añadiendo la poesía, va hilvanando en sus novelas un retrato fiel de aquellos pueblitos de la provincia michoacana, otorgándole otro sentido a las distancias, otra apariencia a los paisajes, así como a las vivencias.

Ahora de su mano recorramos los caminos por los cuales transitó, en su niñez, juventud y madurez, sigamos sus pasos, particularmente a través de sus novelas autobiográficas; Apuntes de un Lugareño y Desbandada, vamos a permitirnos hacer nuestros esos recorridos.

Observemos el paisaje de montes fértiles, o en palabras de Romero Ubérrimos, caminemos por aquellas calles con olor a establo, en la que abundaban ganaderos y arrieros. Imaginemos los tiempos en los que se escriben estos libros, en pleno siglo XX, algunos en la antesala de la Revolución mexicana, otros posteriormente,  en los que se aluden caminos, inundados en tiempos de lluvia, cuyas hierbas mojaban los estribos de los jinetes que en ellos transitaban, observemos a la gente que habitaba esos pueblos con sus particularidades en comportamiento o vestimenta, como cuando se habla de la gente de Sahuayo, rancheros nobles, dadivosos; capaces de un arranque, de cualquier hombrada, además de ser sumamente religiosos.

De allí pasamos al corazón de la zona lacustre, Pátzcuaro, de quien Romero nos dice que: Desde el llamado Cerro del Calvario, se divisa un panorama de dibujo japonés con tintes de colores, que se posan sobre la negra laca de un alhajero, mientras se mira un ejército de pinos que parecen caminar, entretanto en el lago se divisan canoas que atraviesan cinco islas que son guardianas del pasado.

Nos relata como era la actividad comercial en aquel pueblo, señalando a las “catrinas” que regateaban mercancía, o las guares regordetas de piel achocolatada, con pies descalzos que daban pequeños pasos, cuyas trenzas de ébano en palabras del novelista, se perdían en una profusión de cintas y lazos de colores.

En aquel mercado miramos en un petate aguacates acharolados de Tacámbaro, chirimoyas aterciopeladas de Ario de Rosales, carnosos mameyes de Pedernales y olorosas guayabas de Jacona.

El clima de aquella región es frío en la mayor parte del año, por lo que se podía observar toda una variedad de prendas de abrigo para cubrirse, mientras la gente se resguardaba en los portales.

De allí pasamos a la calidez de Tierra caliente, especialmente Churumuco, pueblo muy caluroso, afirmando, Rubén Romero que, rascando la tierra podías sacar diablitos de la cola, nos señala casas de color pardo, portales en los que se colocaban hamacas, el carácter de sus habitantes era lánguido, tal vez por el mismo clima, al que solo animaba al sonido de un arpa, o la riña por una mujer; agrega además que los habitantes de ese pueblo tenían como compañero constante un machete, que lo mismo les servía en sus actividades cotidianas, que para portarlos en alguna fiesta.

Nuestro viaje continuo a lo que el llamó los Balcones orientales de Michoacán, Santa Clara del Cobre, Ario de Rosales y Tacámbaro.

De Santa Clara nos describe los Mesones tan grandes que parecen plazas, es abundante en agua, sobre todo cristalina, sus pobladores son arrieros maldicientes y cantadores, en el pueblo se escucha el martilleo constante que golpea el cobre.

Arribamos a Tacámbaro, hermoso pueblito por el que no paso el tiempo, descrito en Desbandada, la segunda novela autobiográfica del autor.

Sobre las rojas tejas que huelen a jarro nuevo en tiempos de lluvia, los campos moteados de azucenas, el divino espejo de la Alberca, los Trapiches que lo mismo extraen la sangre del peón, que la miel de caña, se extiende el maravilloso cielo de Tacámbaro, como un cortinaje de zafiro, y en las noches un cielo tachonado de estrellas, así es Tacámbaro

Precisamente la Alberca nos refiere, es un azulejo primoroso con árboles centenarios que sirvieron de escenario a los amores del Rey Tacamba y la princesa Inchatiro.

En Tacámbaro hay molinos de trigo con blancas ventanas que parecen palomares, así como trapiches con chimeneas humeantes que semejan a alguien fumando de manera oculta. El pueblo tiene sus calles tan empinadas y quebradas que pocos se aventuran a pasar por ellas con bestias de carga, que, si se arriesgan a ir por ellas, sería como una carrera de obstáculos.

Nos habla de los portales donde se vende mercancía diversa, jarciería, como bozalillos de crin o gruesas cuerdas, en otro portal se venden dulces, como calabazates, confites de anís, mazapanes de pepita, que ocasionan todo un carnaval en el estomago de los niños especialmente.

El panorama se complementa con los Barrios conocidos como: La Bola Roja, la Campana, en la que transitaban las vacas a cierta hora, sin pastor, porque reconocen donde viven, se asomaban, por todas las puertas, moviendo su mandíbula constantemente, como si mascaran chicle, la Palanca, donde abundaban los Mesones, el Marinero, este último por cierto nos señala como peligroso, por la gente que lo habita, mujeres de mala fama, méndigos y hombres perdidos en el alcohol y los vicios.

Nos acerca a su histórica Catedral de San Jerónimo, posteriormente escribe sobre su casa y su familia, su negocio el más importante en la Región, La Fama, tienda en la que vendía los mejores vinos, aunque el confiesa que solamente eran las botellas, porque el líquido él lo fabricaba en casa, esa tienda bien surtida, servía para las discusiones con los parroquianos, especialmente entre los liberales y conservadores, nos describe a su familia, a la gente del pueblo, principalmente María la del Hospital o María Cendejas, quien entró muy joven a servir como moza a dicho Hospital, pero posteriormente va aprendiendo algunos rudimentos de medicina, lo que le servirá cuando el gobierno deja de apoyarlo económicamente, retirándose por lo mismo los Doctores, quedándose solamente esta mujer, que incluso llegó a pedir limosna para sus enfermitos.

A este pueblo apacible llego Inés Chávez García, sacudiéndolo con violencia extrema, rompiendo la quietud y apacibilidad de Tacámbaro.

En fin, podemos decir muchas cosas, pero yo los invito a leer de nuevo a Rubén Romero, a adentrarse en sus obras, a disfrutar su narración y conocer un poco a Michoacán a través de su mirada.

Revista: 10ma Edición

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¡¡Queridos lectores y lectoras, la décima edición de Revista Juglares está lista para que la disfruten!!

Este número iniciamos nuestro recorrido en la Zona Arqueológica de San Felipe los Altzati, en el Oriente del Estado; después los llevaremos a conocer Acámbaro, en el vecino Estado de Guanajuato, en donde las riquezas arquitectónicas y culturales son una constante de este bello pueblo, en la ciudad de Morelia, les mostraremos un conjunto arquitectónico emblema de la ciudad, el Palacio de Gobierno, y todos los detalles que lo hacen único, y cerramos la edición con un Pueblo Mágico de Michoacán, Paracho de Verduzco.

Esperamos que les guste, que aprendan nuevas cosas, y que a través de estas páginas su amor por México siga creciendo.

¡¡Vive tu aventura!!

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Telar de Cintura: Herencia Cultural en Cuanajo, del hogar, a los museos.

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Aprovechando mi viaje a Cuanajo, para conocer a la Cocinera Tradicional Guille Rangel, me encontré con una de las actividades más antiguas de este poblado, la producción de textiles, fabricados aún con la técnica de “Telar de Cintura”.

Generalmente Cuanajo es conocido por su gran tradición en la fabricación de muebles, sin embargo, los textiles son también una de las actividades principales del pueblo, por lo que familias enteras son productivas en este arte.

Fui recibido por Doña Nati, una muy amable señora con una gran trayectoria en el Telar de Cintura, contó que desde que tenía 9 años, su mamá y su abuela la introdujeron en esta actividad, y hoy, 70 años después, ella enseña a muchas niñas en el pueblo este arte para que no sea olvidado.

Ella considera que la actividad es sumamente importante para preservar una de las tradiciones del pueblo, en donde los motivos y “dibujos” que realizan, forman parte de su cultura y su esencia.

“Actualmente las personas no aprecian mucho lo hecho a mano, dicen que es caro, sin embargo, nosotros hacemos esto con mucho cariño y dejamos parte de nuestro corazón en las piezas que realizamos, eso nunca te lo va a dar una maquina” señaló al tiempo en que acomodaba los “palos” para mover las figuras que estaba tejiendo.

Antes de continuar, me gustaría hablar un poco más sobre está técnica, dice el INAH, que… 

“El telar de cintura es un instrumento que desde la época prehispánica auxilió a la mujer mesoamericana en la elaboración de la indumentaria, le permitió desarrollar su creatividad y plasmarla en una variedad de telas. Está formado principalmente por dos grupos de hilos: la urdimbre, que son los hilos verticales que definen el largo y ancho del tejido, y la trama, las hebras que se entrecruzan horizontalmente con la urdimbre. Para armar un telar se deben atar los extremos de la urdimbre a dos maderas o palos llamados enjulios que soportarán el tejido y definirán la anchura. El extremo superior del telar se debe afianzar a un punto fijo ̶ puede ser un árbol o un poste‒, mientras que el inferior se sostiene con un mecapal, un tipo de faja que la tejedora sujeta con su cintura para tensar el telar.”

Dicho esto, me gustaría comentar que fue una experiencia muy interesante, ya que poco antes había visitado el Museo del Estado de Michoacán y una de las exposiciones trataba sobre los textiles en el Estado, siendo el Telar de Cintura protagonista de la exposición, por lo que verlo en vivo, con una persona que toda su vida se ha dedicado a ello, fue una verdadera experiencia.

Doña Nati ha enseñado su oficio a muchas mujeres de Cuanajo, y una de ellas es su hija, Natividad, quien además de compartir el nombre, comparte el gusto y la habilidad en el telar, aprendida y heredada por su madre.

Para despedirme, me gustaría reflexionar sobre el hecho de que nuestros pueblos siguen siendo Museos vivos, están llenos de tradición, cultura, arte e historia en cada rincón, conózcanlos, enamórense de ellos y vean mucho más de lo que hay en la superficie, encontrarán muchas sorpresas, y cuando vean artesanos, reflexionen en el trabajo que hacen no solo en sus productos, sino al mantener vivas sus raíces, que también son nuestras.

¡¡Descubre tradiciones y Vive tu aventura!!

Yaxchilán. La ciudad de los señores del Cielo Partido

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En un meandro formado por el Río Usumacinta, en el actual estado de Chiapas, se sitúa Yaxchilán, una imponente ciudad maya que alcanzó su máximo esplendor durante el periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.). Su ubicación, justo en una de las vías fluviales más importantes de Mesoamérica, le permitió controlar la circulación de bienes y personas, así como establecer una red de comunicación entre las Tierras Altas de Guatemala y las Tierras Bajas mayas. Para ello, se valió de varios aliados políticos establecidos en sitios cercanos, tales como La Pasadita, El Chicozapote, Oso Negro, El Kinel, Dos Caobas, Bonampak, entre otros.

Yaxchilán posee una arquitectura típica de la región del Usumacinta, caracterizada por edificios a escala humana con interiores espaciosos y abovedados, así como cresterías de doble muro acanaladas que fueron colocadas en la parte superior de las edificaciones con propósitos ornamentales.

Vista de la Estructura 19 desde La Gran Plaza

Además, el sitio goza de una gran cantidad de monumentos esculpidos en un buen estado de conservación, entre los que se encuentran dinteles, estelas, altares y escaleras jeroglíficas que manifiestan la historia de Yaxchilán, como aprisionamiento de individuos, rituales, entronizaciones, etc.

Acerca de la historia política de Yaxchilán, sabemos que estuvo gobernada por el linaje de Pa’chan (“Cielo Partido”), según indica uno de los glifos emblema que fue utilizado como título por los gobernantes de este lugar, también conocidos como señores sagrados o k’uhul ajaw.

Glifo emblema de Yaxchilán.

Las inscripciones jeroglíficas señalan que el fundador del linaje del Cielo Partido fue Yopaat Bahlam I, quien gobernó durante la segunda mitad del siglo IV d.C., aunque las referencias de este momento son muy escasas y fragmentadas. Por el contrario, la información es más abundante para el caso de los gobernantes del Clásico Tardío, particularmente de tres: Kokaaj? Bahlam III (681-742 d.C.), Yaxuun Bahlam IV (752-768 d.C.) y Kokaaj? Bahlam IV (769-800 d.C.), siendo el segundo el más destacado.

Momentos convulsos en Yaxchilán y el gobierno de Yaxuun Bahlam IV.

Existe un vacío de información tras la muerte del gobernante Kokaaj? Bahlam III en 742 d.C., todo apunta a que el trono permaneció vacante al menos durante diez años. Desconocemos qué ocurrió exactamente en ese periodo, pues los monumentos están completamente ausentes. Sin embargo, fuera de Yaxchilán, en sitios como Dos Pilas y Piedras Negras, fueron registrados señores de Pa’chan que pudieron ser contendientes al trono, pero que por enfrentamientos bélicos, fueron capturados y/o asesinados.

Finalmente, en 752 d.C. se consagró como gobernante Yaxuun Bahlam IV,
mejor conocido como Pájaro Jaguar IV, quien fue hijo de Kokaaj? Bahlam III y una mujer procedente de Calakmul, la Señora Uh Chan Lem. Debido a que esta mujer no fue la esposa principal del mandatario, se especula que Pájaro Jaguar IV tampoco fue, en principio, el legítimo heredero al trono, por lo que pudo participar en diversos enfrentamientos para hacerse con el poder mediante el apoyo de varios sectores políticos de Pa’chan. Aun con la inestabilidad que trajo la ausencia de un gobernante durante diez años, Pájaro Jaguar IV inició el despliegue constructivo más sobresaliente en la historia de Yaxchilán, elaborando la mayoría de los monumentos que se conservan en la actualidad.

El edificio más emblemático de la ciudad, elaborado durante el gobierno de Pájaro Jaguar IV, es la Estructura 33 que se desplanta a 155 m de altura y fungió como eje principal del sitio. Se accede a ella a través de una escalinata monumental en la Gran Plaza, desde donde se aprecia su crestería calada, misma que también fue vista por los navegantes del río, según registraron los viajeros del siglo XIX.

Vista de la escalinata monumental hacia la Estructura 33

Una vez arriba, en la terraza del templo, se aprecia la estela 31 elaborada con una estalactita y la escalera jeroglífica 2 en la que fue registrado un mito acerca de la decapitación de tres seres en un sitio llamado Ik’ Waynal, de carácter inframundano.

El templo presenta tres entradas con dinteles esculpidos en los que aparece
Yaxuun Bahlam IV ejecutando danzas en compañía de otros integrantes de la élite en el marco de su entronización y para conmemorar ciclos temporales.

Estructura 33

Según reporta Teobert Maler durante su visita al sitio a finales del siglo XIX y principios del XX, estos dinteles estaban pintados: los fondos eran de color rojo oscuro, mientras que el cuerpo de los individuos representados y los cartuchos jeroglíficos se colorearon de rojo brillante. Los adornos y los atavíos fueron pintados con verde brillante y los bordes de los dinteles con azul oscuro. Desafortunadamente, no queda mucho de esos colores actualmente.

Los últimos años del linaje de Pa’chan.

A finales del siglo VIII d.C. incrementó considerablemente la actividad bélica en varias ciudades mayas, Yaxchilán no fue la excepción. Así lo registran los monumentos de Kokaaj? Bahlam IV, quien emprendió varias guerras contra El Palma, Motul de San José, Sak Tz’i, Hix Witz, La Florida y Piedras Negras con ayuda de sus aliados en Bonampak y Lacanhá. Asimismo, algunos edificios fueron modificados para hacerlos de tipo defensivo y se hallaron puntas de proyectil, especialmente en la Acrópolis Oeste, que dan cuenta de las batallas llevadas a cabo dentro de la ciudad durante este periodo.

La Gran Plaza de Yaxchilán

La última inscripción del sitio proviene del dintel 10, elaborado por el señor
K’ihnich Tatbu Joloom III en 808 d.C., el último gobernante de Yaxchilán. El monumento, con un estilo rudimentario en comparación con otros dinteles, resulta muy interesante, pues en él se menciona la captura del k’uhul ajaw de Piedras Negras, K’ihnich Yat Ahk II. Tanto las características del dintel, como la captura del mandatario muestran la crisis regional que se suscitaba en aquella época, la cual se vio favorecida por el incremento de la competencia política entre señores menores y gobernantes. Aun cuando no hay información explícita de ello, sabemos que la situación fue insostenible y provocó el paulatino abandono de la ciudad por parte de la élite política durante el siglo IX d.C., quedando deshabitada Yaxchilán y su área de influencia en el siglo X d.C.

Cómo llegar a Yaxchilán.

Una de las rutas más sencillas para llegar a Yaxchilán es hacerlo por carretera desde Palenque hacia Frontera Corozal, poblado situado en los márgenes del Usumacinta. Un vez ahí se debe emprender un pintoresco viaje en lancha río abajo durante aproximadamente 40 minutos. El servicio se contrata con los lancheros en Frontera Corozal y resulta muy provechoso para disfrutar de la flora y la fauna local.

Vista del Río Usumacinta camino a Yaxchilán

La visita en el sitio dura dos horas, tiempo en el que los lancheros esperan para regresar a los visitantes a Frontera Corozal. Debe tomarse en cuenta que es un entorno selvático, por lo que hay que hidratarse bien, protegerse del sol y de los insectos, y respetar los senderos señalizados en el sitio para evitar percances.

Es recomendable aprovechar la estancia en Frontera Corozal y visitar el pequeño museo de sitio en el que se resguardan dos imponentes estelas procedentes de Dos Caobas, un emplazamiento aledaño. También se aconseja visitar otras zonas arqueológicas de la región como Palenque y Bonampak, particularmente esta última que resulta cercana a Yaxchilán geográfica e históricamente. En ese sitio, además de los monumentos esculpidos, se pueden conocer las magníficas pinturas murales al interior de la Estructura 1, las cuales registran escenas de música y danza, guerras, capturas y, sobre todo, las relaciones políticas establecidas con Yaxchilán a finales del siglo VIII d.C.

Pinturas murales del Cuarto 1 de Bonampak
Zona arqueológica de Bonampak, Chiapas

¡Un ejemplo extraordinario del arte maya que ha sobrevivido hasta nuestros días!

“El Llanito”, la comunidad que es hogar de la Luciérnaga en Michoacán.

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Cuando nos escribieron de la comunidad de “El Llanito” para que fuéramos a realizar esta nota, me sentí muy emocionado, ya que además de visitar Tlalpujahua (queda a 20 minutos), conocería de cerca un Santuario de Luciérnagas, experiencia nueva para mí.

Al llegar, más menos como a las 5:30 de la tarde, un bello camino empedrado nos dio la bienvenida, enmarcando los montes verdes de la región del Oriente Michoacano; seguimos el camino hasta llegar a una pequeña zona despejada en la que había unas letras que anunciaban que habíamos llegado, “El Llanito”.

Nuestra anfitriona, América Téllez, parte del comité organizador, nos explicó que antes de iniciar con los recorridos se realizarían una serie de eventos culturales y deportivos. Nos dio mucho gusto ver como la comunidad entera se esforzó por realizar estas actividades sin el apoyo del gobierno o patrocinadores, ya que son ellos quienes buscan promover y dar a conocer este bello espectáculo natural y al mismo tiempo, generar ingresos para mejorar su comunidad.

La comunidad preparó todo para que los visitantes nos sintiéramos cómodos, pero sobre todo, para que nos lleváramos una experiencia, cocinaron algunos platillos típicos de la región, como los tamales de leche y el atole de pinole, así como los tradicionales antojitos mexicanos, para darle sabor a una velada que aún guardaba sorpresas.

Se llegó la hora de bajar y hacer el recorrido, la noche caía sobre nosotros, y solo la luna, y algunas luces de casas en la serranía iluminaban el horizonte, y como si no pudiera ser más perfecto, una leve canción de José Alfredo Jiménez flotaba en el aire, quizá acompañando una noche bohemia en algún lugar cercano.

Pronto la oscuridad dio paso a pequeñas luces tintineantes, que al adentrarnos más en el sendero se fueron multiplicando, el silencio como regla principal provocaba que lo único que se escuchará fueran nuestros pasos y esporádicos susurros entre nosotros, dando una atmosfera muy íntima y especial al recorrido.

Los guías son muy amables y atentos, responden todas tus dudas y te ayudan a disfrutar de este bello espectáculo, pero sobre todo, cuidan mucho a estos pequeños animalitos, tratando de crear conciencia en los visitantes, sobre la importancia que estos tienen en el ecosistema y su comunidad.

El Santuario también lo puedes conocer de día, puedes hacer una caminata temprano y recorrer el mismo camino de la noche anterior, para darte cuenta que la belleza es propia de este sitio.

Desde Revista Juglares, te invitamos a conocer este lugar, El Llanito, que sin duda, brilla con luz propia, que te sorprenderá con la calidez de su gente, sus ganas de salir adelante, sus bellos paisajes y el cariño y cuidado que tienen por mostrar y conservar uno de sus tesoros, las luciérnagas. ¡¡No te lo pierdas, te va a encantar!!

Le temporada de Luciérnagas está por comenzar, y sus habitantes se preparan nuevamente para recibirlos después de haber suspendido sus actividades el año pasado por la pandemia. Esta vez, cuentan con los protocolos de salud necesarios para recibirlos, así que si tienen la oportunidad de visitarlos, háganlo… ¡¡No se lo pierdan!!

¡Vive tu aventura!        

Turisteando por el Michoacán antiguo. Un recorrido por Tres Cerritos, Tingambato, Ihuatzio y Tzintzuntzan.

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Recorrer el estado de Michoacán es perderse en una tierra llena de gran riqueza en cultura, tradiciones, costumbres, gastronomía e historia. Existen distintas poblaciones que nos maravillan con su belleza, su gastronomía, su magia y por el pasado que resguardan en cada uno de sus rincones.

Desde Pueblos Mágicos, rutas histórico-culturales, destinos de playa y naturaleza es lo que encontramos en el territorio michoacano. Sin embargo, existen espacios que son poco conocidos y consecuentemente muy poco visitados por quienes desean aventurarse en la región.

Se trata de las zonas arqueológicas de Michoacán. Espacios de gran importancia por la antigüedad que las precede, por la cultura que las fundó y construyó y por la enorme relevancia que, con recelo, se conserva en cada una de ellas. Según describe el inventario estatal de sitios y zonas arqueológicas de Michoacán, se tiene información de que existe un total de 1,800 sitios dispersos por la entidad, entre los que se destacan Tzintzuntzan, Ihuatzio, Tingambato, Tres Cerritos, San Felipe de los Alzati, El Opeño-Cerro Curutarán y Zaragoza en la Piedad.

Sitio arqueológico de San Felipe los Altzati.

Desde pinturas rupestres, arquitectura prehispánica, áreas habitacionales, terrazas, palacios, paisajes singulares y objetos arqueológicos, son características de un pasado desconocido y del que se habla muy poco. Por tal motivo, apreciable lector, visitaremos algunos de los sitios más emblemáticos del antiguo Michoacán, turistearemos y recorreremos aquellos lugares que alguna vez fueron poblados por grupos culturales que, con el correr del tiempo, dejaron un legado importante de su historia.

Tres Cerritos

Localizado en las cercanías del lago de Cuitzeo y del pueblo mágico del mismo nombre, se encuentra la zona arqueológica de Tres Cerritos. Un espacio geográfico que según algunos investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Michoacán, este sitio presenta características constructivas similares a las de la antigua ciudad de Teotihuacán en el Estado de México. Asimismo, el lugar antes mencionado, presenta según los expertos una ocupación de dominación tarasca en la región. Efraín Cárdenas y Eugenia Fernández mencionan que “las estructuras arquitectónicas están formadas por un patio o plaza central con edificaciones laterales hacia los cuatro puntos cardinales y sistema constructivo en las pirámides de talud/tablero”.  

Sitio Ceremonial de Tres Cerritos.

La plaza central del sitio es el punto principal del que se derivaron las demás construcciones. Tres Cerritos fue considerado un centro ceremonial donde se ubicaron por parte de los arqueólogos, una serie de entierros fúnebres de infantes y otros más en las cercanías de una de las pirámides; por lo cual, el espacio tomaría una importancia relevante como lugar de ceremonias religiosas con características rituales que fueron de mucho significado para los pobladores que habitaron el territorio.

Tres Cerritos, Cuitzeo.

Sin duda, algo que hace totalmente atractiva la región de Tres Cerritos, es que se conjuntan elementos de la cultura prehispánica con aspectos de la naturaleza de la zona lacustre del lago y el pueblo mágico de Cuitzeo, donde se puede disfrutar de la gastronomía local como los charales o el pescado, de la arquitectura de relación teotihuacana del antiguo Michoacán en el sitio arqueológico antes mencionado y de los conjuntos coloniales como el ex convento de Santa María Magdalena, ubicado en el centro de la población.

Tingambato o Tinganio.

Siguiendo la carretera libre que va de Pátzcuaro hacia Uruapan, se localiza en medio de éstas dos, el pequeño poblado de Tingambato. Un antiguo asentamiento que destaca por el sitio arqueológico que le da el nombre al pueblo.

La zona arqueológica de Tingambato, es una de las tantas que se encuentra abierto al visitante, con la intención de dar a conocer lo que alguna vez fue un espacio de importante poder político, religioso, económico y cultural. De acuerdo con los datos históricos e investigaciones de los arqueólogos, el sitio antes mencionado tuvo un periodo de ocupación habitacional entre los años 300 al 900 d.C., conocido también por ser considerado la época Clásica de las culturas del México antiguo, con total predominio de Teotihuacán.

Zona Arqueológica de Tingambato.

En el sitio mencionado, se encuentra una pirámide que cuenta con todas las características constructivas de talud/tablero, haciendo alusión a las construcciones piramidales del Sol o la Luna en Teotihuacán; un altar central y una cancha para el juego de pelota (característico de las antiguas culturas prehispánicas).

Pirámide Ceremonial de Tingambato.

Tingambato resguarda elementos muy importantes de la cultura michoacana, como tal, el juego de pelota, ha sido una de las manifestaciones que hoy en día se muestran en distintas festividades en la entidad. Lo cual, se puede disfrutar y conocer la antigüedad simbólica de dicha expresión.

Plazuela del sitio de Tingambato.

El visitante podrá conjuntar su recorrido por la zona con la visita a la población de Uruapan “Capital del aguacate”, un espacio donde sobresale el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio o el mismo centro histórico, en el que se destaca la huatápera o la plaza de los mártires de Uruapan.

Ihuatzio “Lugar de coyotes”

Desde la antigüedad, la población de Ihuatzio comenzó a tener una relevancia importante en el panorama del Michoacán prehispánico. En la Relación de Michoacán, texto elaborado por el fraile Jerónimo de Alcalá hacia el año de 1540, nos narra la historia del pueblo tarasco, sus gobernantes, los espacios conquistados y las principales ciudades de su reino. Entre ellas, destaca la ya mencionada, por ser durante el gobierno de Tariacuri (gobernante tarasco que dividió en tres sedes capitales el reno) una de las capitales de Michoacán.

Plaza principal de Ihuatzio.

Como lo menciona el historiador César Tello, en su artículo Zona arqueológica de Ihuatzio, “actualmente es un sitio obligado para los turistas y apasionados por la historia de Michoacán”. Ihuatzio, resguarda entre sus rincones una serie de vestigios arqueológicos, que nos demuestran la magnificencia del pasado que tuvo, de su importancia y del espacio geográfico estratégico en el que se ubica por tener una vista panorámica al lago de Pátzcuaro.

Zona arqueológica de Ihuatzio.

Según la Relación de Michoacán, señala que hubo distintos gobernantes que hicieron de Ihuatzio una capital de gran esplendor y poder. Entre lellos se encuentra Hiripan (fundador del reino y gobernante), Ticátame, Tucúruan y Paquíngata (último gobernante a la llegada de los españoles).

Tzintzuntzan “Lugar de colibríes”.

Sin lugar a duda uno de los pueblos mágicos imperdibles en la visita a Michoacán. Tzintzuntzan tiene el encanto de ser un poblado donde la historia y la cultura se unen para dar un toque de magia y de viaje en el tiempo.

Artesanos que exhiben y venden sus piezas más emblemáticas del arte michoacano, herederos de un pasado lleno de gloria por ser la antigua capital de Michoacán desde antes de la llegada de los españoles, y gracias al obispo Vasco de Quiroga, Tzintzuntzan se convertiría en el primer espacio de la evangelización y de la fusión cultural con la enseñanza de nuevas técnicas que perfeccionarían las artesanías locales.

Zona Arqueológica de Tzintzuntzan.

En las laderas de los cerros Yarahuato y Tariaqueri, se encuentran cinco basamentos piramidales conocidos como Yácatas, construcciones que alguna vez pertenecieron a la sede principal del poder político, religioso y económico del poderoso imperio Tarasco. Originarios del linaje Uacúsecha (señores águila), los Tarascos fue uno de los últimos grupos culturales que junto con los mexicas de la antigua Tenochtitlán, dominaron el gran territorio mesoamericano.

Yácatas de Tzintzuntzan

Visitar Tzintzuntzan, es disfrutar de su panorámica al lago de Pátzcuaro desde la zona arqueológica, conocer el museo de sitio de las Yácatas; recorrer las construcciones coloniales que fueron el punto de partida de la evangelización en Michoacán como es el antiguo convento de Santa Ana y su museo comunitario, en el cual, visitarlo es adentrarse a la manera en que vivían los frailes franciscanos de la región.

Vista aérea de Tzintzuntzan.

¡¡Te invitamos a recorrer esta breve ruta del Michoacán Antiguo, te va a encantar… Vive tu Aventura!!

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