TRES ANUNCIOS POR UN CRIMEN – Lejos de lo políticamente correcto | ZINEJuglares

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El cine es un malabarista sobre una cuerda floja llamada realidad
– José Izguerra

Era un viaje de Morelia a Ciudad de México en autobús. Generalmente ese viaje lo realizo de madrugada para ir dormido, sin embargo, esta vez era de día y decidí ver una película de las que ofrece el autobús en la pantalla individual. La mayoría eran películas que sabía más que comerciales y otras tantas ya las había visto; así que sólo quedó una opción. Tres anuncios por un crimen, la portada no revelaba mucho, pero decidí reproducirla, incluso sin leer la reseña. Esta cinta es una de las grandes sorpresas que he tenido cuando sin expectativas la obra es buena. 

La trama no es nada suave, todo gira en torno a un tema muy duro, pero por muy interesante que sea, ya ha sido trabajando antes y pudo no haber sido tan bien explotado. Sin embargo, gracias a su premisa, que es “la violencia genera más violencia” todo cobra mucho sentido. Aunque se trata de un aforismo coloquial, en este metraje no se trata a la violencia como un factor de terror o la versión simplista que la cataloga como negativa, al contrario, la visualiza como un ente de cambio. Según la cinta la violencia promueve el cambio de dos maneras: como acelerador social y como emoción humana innata que crea consciencia de múltiples situaciones de vida. 

El título original es Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, cinta escrita y dirigida por Martin McDonagh, que desde mi perspectiva tiene ciertos toques de autor parecidos a los de Quentin Tarantino; por ejemplo en la extensión e importancia de los diálogos y en su necesidad revisionista de los géneros cinematográficos y esta obra es excelente ejemplo, pues le da una óptica ética (que no moral) a la violencia desde un thriller desarrollado desde los personajes. 

Pienso que los dos más grandes aciertos son: el elenco y la dirección de actores. En relación al primero, es fundamental para un buen guión, que los actores sostengan con sus actuaciones la idea a proyectar. Lo segundo, es un mérito y talento que pocos directores tienen, ya que generalmente se deja en manos del actor la mayoría del performance, sin embargo cuando se les dirige (a pesar de ser excelente artistas, como aquí), se logran cosas maravillosas, escenas que si se pudieran enmarcar estarían en algún museo dedicado al cine. 

La cinta se desarrolla en un pueblo pequeño, donde ocurrió una tragedia más típica de grandes ciudades que en la tranquila paz de los entornos reducidos: la violación y homicidio de una adolescente local. En el mismo espacio, la policía del lugar se presenta ineficiente y tirana. Esto lleva a una lucha social entre el cuerpo policial y la madre de la adolescente asesinada. Es muy clara la presentación de cada personaje en los primeros minutos del largometraje, para que sepamos quiénes son y qué los motiva a ser como son, a partir de entonces, la violencia se manifiesta como engranaje esencial del desarrollo humano en lo personal y en lo social. 

Hay mucha crudeza y resignación (no conformista) en “lo que somos”. Cada personaje va asumiendo su ser, se auto define, algunos se resignifican pero todos dentro de su propia esencia. Para lograrlo, algunos requieren emanar la violencia, otros recibirla, pero todos la viven. 

Mis favoritos: 

  • Personaje favorito: el comisario Willoughby (Woody Harrelson)
  • Parte favorita: no es sólo una porque está ligada a varias y son las cartas que Willoughby deja a varios personajes
  • Escena favorita: Willoughby y su esposa ebria en un sillón (imperdible)
  • Recurso cinematográfico favorito: el inicio de la película; es una joya a la dirección de fotografía sin efectos especiales y que celebra el metalenguaje del cine  

LO SUBJETIVO: la película me gusta porque como consultor en imagen pública puedo ver varias estrategias usadas por Mildred (Frances McDormand) para llamar la atención que se usarían en contextos más comunes, como la publicidad o una campaña política; lloré al verla, eso siempre le quitará objetividad a la reseña; amo lo transgresor, personalmente considero que el arte debe ser subversivo con lo convencional, poner el foco de atención en aquello que pasa desapercibido por la mirada acostumbrada de la cotidianidad. 

EL LADO OSCURO: el cine actual busca lo políticamente correcto y pocas películas se hacen con propósitos de comunicación artística, principalmente se busca la recompensa económica y sin ponernos romantiqueros con que el arte no debe capitalizarse, se puede seguir haciendo negocio con el séptimo arte pero dándole espacio a la desobediencia de “lo permitido” tal como ocurre en esta película. 

CALIFICACIÓN: 9/10

SIGUIENTE RESEÑA: Sólo es el fin del mundo   

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*Imágenes recuperadas de la web

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